miércoles, 9 de enero de 2008

Con mi primer sueldo me compré niebla, de unamuno. Desde que tuve mis primeras clases de teoría literaria hace ya muchos ayeres quise leerla. Después, en mis clases de filosofía el bendito unamuno daba vueltas en mi retorcida y obsesiva mente... junto a Machado. Recuerdo tenerlos presentes en mi bolsillo pendiente de lecturas prometedoras. Niebla, niebla, niebla.



unamuno, el creador.


Pues la compré. Y oh ....gran decepción. Terminé aborreciendo al protagonista. Su carácter, su debilidad auto infringida. Ese depender tan vago que aborrezco. Reconozco que Unamuno exploró muy bien el carácter de aquél, que los valores y los prejuicios salieron a flote de una manera tan cuerda que ni yo misma capté que estaba siendo presa de un jugoso encantamiento literario tan profundo que me hizo odiar o más bien cuestionar el porqué de mi enojo hacia el personaje. ¿será que acaso todo ha sido una proyección? ¿podré caer en el juego de unamuno y rendirme ante los pies de un amor caprichoso .. como la más débil, como la más cobarde, como quien le importa un bledo el enfrentar y depender todos los días un poco más?. Bah. Estoy llena de absurdos. Pero que humano no lo está? ... Algún día seré capaz de provocar tal emoción en alguien. Quizá.

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